29 de marzo de 2016

La duda


por Raimundo Barbado


El significado propio del término duda es el de estado de vacilación o inestabilidad de la mente ante dos juicios contradictorios.

Proviene del adjetivo dubius latino, que a su vez deriva del numeral duo (dos), y expresa precisamente eso: el balanceo o vaivén del espíritu entre dos términos extremos y opuestos.
      


universal.org.ar/tumblr.com/Por el rumbo equívoco que la duda me ha puesto: En la duda, ten la lengua muda porque cuando la mirada de otro/a es sincera, se convierte en un puente entre dos almas...


De esta manera, la duda, como actitud cognitiva, se diferencia de la ignorancia, en la que falta todo juicio, y por consiguiente esa dualidad, esos dos juicios opuestos entre los que la mente vacila; asimismo se distingue de la sospecha y la opinión, en las que la mente está inclinada, en un grado menor o mayor, por uno de los juicios opuestos, aunque esta adhesión no sea del todo firme y no excluya, por consiguiente, el temor de equivocarse (entiéndase probabilidad), y difiere de la certeza, en la que la mente se adhiere firmemente a un juicio, sin temor de error; es decir, excluyendo positivamente con igual firmeza el juicio contrario puesto que existe o puede darse comprobación.


universal.org.ar/La duda desequilibra la mente.


René Descartes o, traducido hasta hace poco al español como Renato Descartes (también conocido con el nombre latino de Cartesius) es quien inauguró en la Filosofia un movimiento dualista tendente a esclarecer las ideas de otros filósofos.

Se hizo la pregunta de si es posible un verdadero conocimiento, entendiendo por tal aquel del cuál no podemos tener la menor duda de su claridad.

A partir de ésto se establece la duda metódica como herramienta, al permitirse dudar de todo cuanto existe; de este constante dudar logra establecer que puede dudar de todo, menos de su yo, es decir de que su ego existe indubitablemente, y ese ego tiene una base concreta en lo real (Véase: cogito ergo sum).




En general, la gente duda de todo lo que se le informa, aunque siempre hay personas que se creen, a pies juntillas, la información que les llega, sea a través de otros o por medio de los servicios públicos de comunicación.

Asimismo, la duda puede ser razonable, ambigua o irracional.

Una duda razonable, por ejemplo, es la que asalta mentalmente a los investigadores de OVNIs, cuando, después de estudiar in situ algún que otro caso de presunto aterrizaje ovni con huellas, se preguntan: "¿Estarán visitándonos seres extraterrestres?" .

Duda ambigua es aquella cuya solución es imposible dilucidar por insuficiencia de conocimientos a través del tiempo, recayéndose finalmente en la fe. Ejemplos: "¿Dios existe o no?", "¿Seguro que de una explosión Big-Bang surgió el Universo a partir de la nada?", o "¿Sería posible que Dios fuese el propio Universo y ello incomprensible para la inteligencia de los seres humanos?".

En cambio, una duda bastante irracional -aunque posible en caso extremo- consistiría en inquirirse sobre si el/la otro/a miembro o consorte de una pareja hubiera podido estar follando con otro/a en los lavabos de un bar, puf o discoteca, simplemente por el hecho de haber dicho que iba unos momentos a orinar y haber tardado un cuarto de hora en regresar con su pareja; existen explicaciones alternativas mucho más plausibles.


Información:

LA FILOSOFÍA DE DESCARTES

Documental corto sobre la filosofía de Descartes.

Para acceder al TEXTO cliquear en el enlace: http://filosofiapalomar.blogspot.com....


       

Publicado el 18 feb. 2013 por  Hasclepio

No hay comentarios :

Publicar un comentario