Los nuevos dirigibles gigantes que revolucionarán el cielo


por Juan Francisco Alonso

Aeronáutica

El Ártico y la Antártida son todavía territorios hostiles para el ser humano. Hay cruceros, empresas que organizan viajes especiales, bases de investigación, locuras y hasta campamentos de lujo, pero, en esencia, son zonas aisladas para el turismo y el comercio. Hay quien piensa que mantener esa reserva de belleza y soledad lejos del trajín es una gran idea. Sin embargo, no faltan los emprendedores que buscan nuevas conexiones. La que hoy reseño es una muestra más de la nueva vida de los dirigibles, esos grandes monstruos del aire que se hicieron muy populares a principios del siglo XX.


abcblogs.abc.es/Dirigibles-aeroscraft.

La empresa estadounidense Aeros y la islandesa Icelandair Cargo acaban de firmar un acuerdo para desarrollar una nueva conexión aérea en el Ártico (Siberia, Alaska, Groenlandia y el norte de Canadá).

Aeros está detrás de un nuevo vehículo, el Aeroscraft, un dirigible capaz de realizar un verdadero despegue y aterrizaje vertical, sin necesidad de cambio de lastre externo. Esto elimina la necesidad de una pista de aterrizaje, campos de aviación y personal de tierra. El objetivo es que el primer vehículo vuele en 2016, y que la flota inicial de 24 vehículos esté en marcha y funcionando en 2020.

Los responsables de Aeros presentaron su vehículo ante la Unión Europea hace unos días. «Puede transportar la infraestructura para construir fábricas en pleno continente africano, donde no hay caminos o aeropuertos. Puede utilizarse para socorrer áreas de desastre o para enviar flores frescas», dijo entonces el CEO de Aeros, Igor Pastermark.

El Aeroscraft -probado el pasado mes de septiembre 2013- funciona mediante la liberación de helio presurizado para despegar y volviendo a presurizar el helio para posarse. Se espera que el diseño final pase de los 169 metros de largo y tenga la capacidad de levantar 66 toneladas de carga (aunque se trabaja en una versión para 250 toneladas). Su velocidad será de unos 120 nudos (222 kilómetros) por hora. En este vídeo (abajo) de las últimas pruebas reales podemos ver su aspecto y cómo funciona.

El ejército de Estados Unidos también parece que utilizará dirigibles de vigilancia en su espacio aéreo mediante un sistema llamado JLENS. De hecho, los militares realizaron el pasado verano las primeras pruebas en el desierto de Utah. Estas aeronaves funcionan con helio, miden 74 metros y pueden permanecer 30 días en el cielo antes de bajar a repostar, con un coste infinitamente menor que los aviones tradicionales.

Los dirigibles fueron los primeros artefactos capaces de volar bajo control en un trayecto largo. 

Aunque hay incontables pruebas anteriores, parece que el primer dirigible operativo fue construido para el ejército francés en 1884. Y el primero español, el que ideó el inventor cántabro Leonardo Torres Quevedo entre 1905-1906, en Guadalajara.

Estos globos, más grandes que tres aviones Boeing 747, llenaron los cielos europeos en el primer tercio del siglo XX.

Se maquinaron como arma de guerra, con pocas víctimas enemigas en su curriculum. Y como vehículo de pasajeros.

Los dos más grandes fueron el LZ 130 Graf Zeppelin II y su gemelo, el LZ 129 Hindenburg, destinado a pasar a la negra historia. Medía 245 metros. El 6 de mayo de 1937, a las 19.25  horas, bajo una fuerte lluvia, una chispa prendió el hidrógeno que le impulsaba. El fuego se extendió voraz, en el tiempo en que se esfuman los sueños.


Fuente:  abcblogs.abc.es/proxima-estacion/public/post/2013




Información:

Aeroscraft

Aeroscraft


       

Publicado el 10 sept. 2012 por  WorldwideAeros


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