¿Hay o hubo alguna vez vida en Marte? A esta pregunta intenta responder la misión ExoMars de la Agencia Espacial Europea. Para ello, un satélite y una sonda de la ESA serán lanzados en los próximos días desde el cosmódromo de Baikonur, en Kazajistán.
esa.int/ExoMars orbiter core module completed.
ExoMars es un proyecto conjunto de la Agencia Espacial Europea y de la AgenciaEspacial Federal Rusa.
“ExoMars es la misión soñada. Se trata de la misión que posiblemente nos ofrezca las respuestas a las preguntas que nos hacemos sobre Marte. ¿Hay vida en ese planeta? ¿Hay evolución? También queremos saber lo que todo esto significa para el Sistema Solar incluído el planeta Tierra”, explica Álvaro Giménez, de la ESA.
La sonda Schiaparelli viajará a Marte junto al Satélite para el estudio de Gases Traza que permanecerá en órbita cinco años. Schiaparelli se separará de este satélite tres días antes de llegar a Marte. Tras una maniobra de aerofrenado y un descenso en paracaídas, se posará, finalmente sobre la superficie del planeta rojo.
“Puesto que será el primer aterrizaje de la misión que se produzca durante la temporada de tormentas de polvo, llevaremos a cabo mediciones durante el descenso que nos permitirán determinar los parámetros importantes de la atmósfera en esta época del año que no ha sido muy estudiada”, asegura Jorge Vago, uno de los responsables de la misión ExoMars.
Gracias a una cámara y a varios espectrómetros, el Satélite para el estudio de Gases Traza analizará los gases atmosféricos que podrían indicar la presencia de procesos biológicos o geológicos activos.
En nuestro planeta, el 90% del metano es producido por organismos vivos; por ello, esta misión se centra en saber cuál sería el origen de esos gases en Marte.
“Estudiaremos en detalle los vestigios de gases en la atmósfera pero también si hay gases generados localmente ya que eso podría indicarnos la presencia de una actividad volcánica cercana a la superficie. Estos gases también podrían estar relacionados con la liberación de la sublimación del agua, con la liberación de gases atrapados y, por qué no, podríamos hablar de vida como elemento biológico a pesar de que yo soy bastante escéptico”, afirma Nicolas Thomas, investigador principal de CaSSIS (Colour and Stereo Surface Imaging System).
Otro de los objetivos del programa ExoMars será probar las diferentes tecnologías que serán necesarias para llevar a cabo futuras misiones de exploración. La sonda Schiaparelli, por su parte, también probará diferentes tecnologías pero en este caso las necesarias para realizar un aterrizaje controlado en Marte.
“Los resultados de estas operaciones serán aprovechados para llevar a cabo otras misiones. Misiones durante las cuales podría ser necesario aterrizar en Marte durante esta época del año. Estos resultados también podrían ser muy útiles para futuras misiones de astronautas”, asegura Jorge Vago.
La segunda misión del programa ExoMars será lanzada en 2018.
Será entonces cuando un robot de exploración avanzada trabaje con un taladro de dos metros para realizar investigaciones de exobiología y de geoquímica. Este robot buscará signos de vida pasada en Marte a una profundidad nunca antes alcanzada.
Fuente: es.euronews.com/science/2016
Información:
La ESA busca vida en Marte con su misión ExoMars - science
¿Hay o hubo alguna vez vida en Marte? A esta pregunta intenta responder la misión ExoMars de la Agencia Espacial Europea.
Para ello, un satélite y una sonda de la ESA serán lanzados en los próximos días desde el cosmódromo de Baikonur, en Kazajistán.
ExoMars es un proyecto conjunto de la Agencia Espacial Europea y de la Agencia Espacial Federal Rusa.
"ExoMars es la misión soñada. Se trata de la misión que posiblemente nos ofrezca las respuestas a las preguntas que nos hacemos sobre Marte. ¿H…
El Progress M-27M, que transportaba cerca de 2,5 toneladas de suministros para la EEI, se desintegrará en la atmósfera y sus restos caerán en cualquier punto entre los paralelos 52 norte y 52 sur.
El Centro de Control de Vuelos Espaciales (CCVE) ruso da por perdido el Progress M-27M, lanzado el martes a la Estación Espacial Internacional (EEI). Según las últimas informaciones, la agencia rusa ha perdido completamente el control sobre el carguero especial y este cae descontroladamente hacia la Tierra sin que se sepa exactamente ni cuándo ni dónde caerán sus restos, en un doloroso revés para la industria aeroespacial de Rusia. «Ha empezado a caer», explicó un responsable ruso a la agencia AFP que no quiso identificarse, y reconoció que el aparato empezó a tener «reacciones totalmente incontrolables».
FOTO: ROSCOSMOS HANDOUT | EFE Fotografía facilitada por prensa de Roscosmos, la agencia espacial rusa, que muestra la nave de carga Progress M-27M con suministros para la Estación Espacial Internacional (EEI), tras ser lanzada desde el cosmódromo de Baikonur (Kazajistán).
«Como no se han podido encender los propulsores ni realizar una maniobra de corrección, el carguero está descendiendo gradualmente de su órbita», añadió la fuente a la agencia oficial rusa RIA Nóvosti. Asimismo, añadió que la velocidad del descenso dependerá del estado de la atmósfera y del viento solar, pero recalcó que «en las últimas veinticuatro horas la nave de carga ya ha perdido decenas de metros de altitud. Pronosticar con exactitud la fecha y lugar donde caerán los fragmentos del Progress que no se desintegren en la capas densas de la atmósfera sólo será posible unas horas antes de que esto ocurra», subrayó.
La fecha de la llegada a la Tierra podría producirse la próxima semana, entre los días 5 y 7 de mayo, según la corporación Energuia, fabricante de los cargueros. El jefe del programa de vuelos del segmento ruso de la EEI, Vladímir Soloviov, indicó que la experiencia de los anteriores hundimientos de las naves Progress en el océano Pacífico muestran que los elementos del carguero no llegan hasta la superficie de la Tierra. «Como regla, se queman en las capas densas de la atmósfera, a unos 60 kilómetros altura», explicó Soloviov, en rueda de prensa.
FOTO: ROSCOSMOS HANDOUT | EFE Fotografía facilitada que muestra la nave de carga Progress M-27M con suministros para la Estación Espacial Internacional (EEI), tras ser lanzada desde el cosmódromo de Baikonur (Kazajistán).
Otro experto del sector aeroespacial ruso consultado por la agencia RIA Nóvosti ya había descartado la posibilidad de recuperar el mando de la Progress y señaló que en las próximas horas «la nave de transporte será recalificada como basura espacial». El carguero seguirá «en vuelo descontrolado al menos durante una semana, tras lo cual entrará en la atmósfera y se quemará», agregó. En este caso, «los restos que no se quemen a su paso por la atmósfera caerán en cualquier punto entre el paralelo 52 norte y el paralelo 52 sur», subrayó a su vez el interlocutor de Interfax.
Todos los intentos por retomar el control de la nave automática han sido hasta ahora infructuosos. «El acoplamiento del carguero a la EEI ya no es posible. Lo importante ahora es garantizar una salida más o menos controlada de la nave de la órbita», explicó el experto. Agregó que los especialistas del CCVE tienen muy poco tiempo para lograrlo, porque en pocas horas «la nave empezará a abandonar la órbita por su cuenta, mediante el frenado en las capas superiores de la atmósfera».
¿Qué falló para que no se puedan comunicar con el carguero?
«En el curso de unas pruebas adicionales (...) se ha detectado falta de hermetismo en los principales conductos del sistema de propulsión, por lo que es imposible que el carguero continúe su vuelo y se acople de manera segura a la EEI», declaró Ígor Komarov, director de Roscosmos, la agencia espacial rusa. El número dos de Roscosmos, Alexander Ivanov, indicó que la avería «probablemente está relacionada con la separación de la nave del cohete portador», aunque recalcó que habrá que esperar los resultados de la investigación para establecer su causa.
El CCVE anunció que continuará tratando de establecer una comunicación con la Progress que permita darle ordenes, ya que de conseguirlo se podría controlar hasta cierto punto su caída.
Transporta 2,5 toneladas de suministros para la EEI
El CCVE perdió el control de la nave, lanzada desde el cosmódromo de Baikonur (Kazajistán) a las 07.10 GMT (09.10 hora peninsular) del martes, después de que ésta se situara en una órbita errónea y dejara de enviar a la Tierra datos telemétricos. Tras varios intentos fallidos de recuperar el control de la Progress, los técnicos rusos observaron que el carguero giraba a gran velocidad sobre su propio eje, algo que imposibilita cualquier intento de maniobrar para acercarse y acoplarse a la EEI.
Información:
Russian Space Station Freighter Launches
The Russian ISS Progress 59 cargo craft launched to the International Space Station from the Baikonur Cosmodrome in Kazakhstan April 28, carrying more than three tons of food, fuel and supplies for the residents on board the orbital outpost.
The unpiloted resupply ship launched on a trajectory that will enable the vehicle to arrive at the station just six hours after launch.
The new Progress will dock to the Pirs Docking Compartment on the Russian segment of the station where it will spend more than three months attached to the complex.
La Progress M-27M, que transporta cerca de 2,5 toneladas de suministros para la EEI, debía acoplarse a la plataforma orbital seis horas después de su despegue. En su bodega llevaba combustible, oxígeno, alimentos, equipos científicos y regalos para los tripulantes de la EEI. Además, el Progress también llevaba una réplica de la bandera soviética que el Ejército Rojo izó en Berlín en 1945 y que iba a servir a los astronautas rusos de la ISS para conmemorar el 9 de mayo, que marca la victoria aliada contra los nazis en la II Guerra Mundial.
La NASA confirmó que la Progress «no transporta ningún suministro esencial para el funcionamiento de la parte estadounidense. Los segmentos rusos y estadounidenses de la Estación continúan funcionando normalmente y tienen reservas suficientes para mucho más tarde que junio, cuando llegará el próximo carguero», indicó el martes la agencia espacial estadounidense.
Por su parte, las autoridades de sector aeroespacial ruso coinciden en que la pérdida de la Progress no afectará a los actuales tripulantes. «Hemos hecho un inventario de lo que hay a bordo (de la EEI) y puedo decir que hay suficientes reservas de todo: oxígeno, agua, combustible», aseguró Soloviov, quien agregó que debieran bastar hasta la llegada del próximo carguero, prevista para el 6 de agosto próximo.
Adelantar el próximo envio de suministros
Tras su pérdida, cuyo coste se estima en 90 millones de dólares, el próximo carguero podría lanzarse a la estación espacial antes del 8 de agosto previsto inicialmente en el gráfico de vuelos de la agencia espacial rusa. Sin embargo, lo más probable es que la agencia espacial rusa adelante el lanzamiento de la Progress M-28M, que ya se encuentra en el cosmódromo de Baikonur, y que podría llevarse a cabo no antes de junio, pues se requiere como mínimo un poco más un mes para los preparativos de la nave.
La actual tripulación de la plataforma orbital la integran los rusos Antón Shkaplerov, Guennadi Padalka y Mijaíl Kornienko, la italiana Samantha Cristoforetti y los estadounidenses Terry Virts y Scott Kelly. La Estación Espacial Internacional es un proyecto en el que participan 16 países y que tiene un coste estimado en 100.000 millones de dólares.
¿Cómo funcionan estos cargueros espaciales?
Las Progress M son naves de carga no tripuladas, basadas en la nave Soyuz, que comenzaron a utilizarse a finales de los años 70 para llevar suministros a las estaciones Salyut. Sus dimensiones son de 7,23 x 2,1 metros (el diámetro máximo es de 2,72 metros en la base), con una envergadura de 10,7 metros contando los paneles solares. La actual serie Progress M-M incorpora sistemas digitales y es la última versión de esta nave de carga.
El primer vuelo de una Progress tuvo lugar el 20 de enero de 1978. El 24 de agosto del 2011 un carguero ruso con suministros para la EEI se estrelló en Siberia, después del despegue, en lo que supuso el primer accidente de este tipo de naves en más de treinta años. El accidente del Progress ocurrió poco después de que los cargueros y las naves Soyuz se convirtieran en el único eslabón entre la Tierra y la EEI, tras la jubilación de los transbordadores estadounidenses.
Al percance del 2011 continuó el fracaso del lanzamiento de la estación marciana Fobos-Grunt, en noviembre del 2012, que por un fallo quedó en la órbita terrestre en lugar de enfilar hacia Marte, y supuso un duro revés para los planes rusos de exploración interplanetaria.
Con anterioridad, Rusia ya había perdido el satélite de telecomunicaciones Express-AM4, además de un satélite militar geodésico y otros tres satélites que había lanzado para completar su sistema de navegación GLONASS, análogo al GPS estadounidense.
La primera italiana en ponerse en órbita transportó a la Estación
Espacial Internacional una cafetera, que tiene un diseño especial para
usarse fuera de la Tierra. Y sus colegas rusos viajaron con caviar para
la cena de fin de año.
La astronauta Samantha Cristoforetti de la Agencia Espacial Europea (ESA) se convirtió en la primera mujer italiana en ponerse en órbita.
La cápsula espacial "Soyuz TMA-15M", llegó hoy a la Estación Espacial
Internacional (ISS por sus siglas en inglés) y, además de trasladar a
ella junto al ruso Anton Shkaplerov y el estadounidense Terry Virts,
llevó algunas sospresas.
La italiana viajó con una máquina de
café en cápsulas para que sus compañeros de la estación vuelvan a
disfrutar del sabor del café. Bautizada con el nombre de "ISSpresso", la primera cafetera en llegar al espacio
fue elaborada por la empresa Argotec, una sociedad de ingeniería
italiana especializada en sistemas aeronáuticos y en la preparación de
alimentos para el espacio, y la marca italiana de café Lavazza.
"Cristoforetti
no sólo es la primera mujer astronauta italiana que viajó al espacio,
sino también que es la primera astronauta de la historia que saboreará
un auténtico espresso italiano en la órbita”, aseguraron las compañías que diseñaron la cafetera.
La cafetera espacial pesa 20 kilos y está diseñada para operar a la
misma temperatura y con la misma presión que una máquina de espresso
regular. Para soportar la alta presión los tubos que llevan el agua
fueron construidos con acero, y así evitar un riesgo de explosión. La
máquina también puede hervir el agua normalmente porque la ISS tiene
una presurización equivalente al nivel del mar (también llamado una
"atmósfera").
clarin.com/"ISSpresso", la primera cafetera en llegar al espacio.
“ISSpresso es un desafío tecnológico conforme a los requisitos técnicos y
las medidas de seguridad muy estrictas que nos impuso la Agencia
Espacial Italiana”, declaró David Avino, director general de Argotec.
Cristoforetti, de 37 años, viajó hacia el espacio en un cohete ruso,
junto a sus dos compañeros astronautas. Desde la agencia rusa aseguraron
que este viaje supondrá "un cambio gastronómico para los tripulantes de la ISS".
Mientras que la italiana llevó la primera máquina de café al espacio,
Shkaplerov cargó en su maleta con comida para la cena de fin de año,
casi medio kilo de caviar. Además, transportaron tomates, manzanas y té. "Habrá
en el Soyuz 15 latas de 30 gramos de caviar, pero también naranjas,
limones, tomates y 140 raciones de leche liofilizada y de té negro sin
azúcar", explicó. Y precisó que es lo que querían los astronautas para
su comida de Año Nuevo, según informaron fuentes de la NASA.
Cristoforetti, un piloto de combate de 37 años, es la primera
europea en la ISS desde que viajara la francesa Claudie Haigneré en
2001. Es la segunda vez en los 16 años de la ISS que estarán a
bordo simultáneamente dos mujeres, ya que también está la rusa Yelena
Serova.
La cápsula espacial "Soyuz TMA-15M" se acopló a la
ISS seis horas después de su lanzamiento del aeródromo de Baikonur, en
Kazajstán, confirmó la agencia espacial rusa. Los tres
astronautas permanecerán 169 días en la ISS para realizar numerosos
experimentos científicos.
Se sumarán así a los actuales tripulantes: el
comandante Barry Wilmore (EEUU) y los rusos Alexander Samokutyayev y
Serova, que están en la estación desde septiembre.
Fuente: clarin.com/sociedad/2014
Información: Samantha Cristoforetti, un viaje "Espresso" al Espacio
La cápsula rusa Soyuz se ha acoplado con éxito a la Estación Espacial
Internacional.
En esta ocasión, a bordo viajaba una primicia: Samantha
Cristoforetti, la primera mujer italiana astronauta. Los otros dos
miembros de la tripulación que ha llegado esta mañana a la EEI son el
cosmonauta ruso Antón Shkaplerov y el estadounidense Terry Virts.
La expedición número 42/43 tendrá una duración de 169 días en los que realizarán un vasto programa de experimentos científicos.