perfil.com/Niños sirios reciben tratamiento por un presunto ataque químico en una clínica improvisada en la aldea de al-Shifuniya, controlada por los rebeldes, en la región oriental de Ghouta, en las afueras de la capital, Damasco/FOTO: AFP.
Mientras el presidente de
Estados Unidos (EE.UU.) festeja el supuesto éxito del bombardeo sobre objetivos militares sirios luego de que
Bashar Al Asad utilizara
armas químicas contra la población, vuelve al debate el uso del
gas Sarín, el silencioso método con que habría atacado la población civil en
Duma y que
le costó la vida a unos 150 civiles.
es.wikipedia.org/Bashar al-Ásad, Presidente de la República Árabe Siria.
Se trata de un compuesto químico líquido, que se convierte en segundos en vapor. Es incoloro e inodoro y prácticamente indetectable. Una cantidad del tamaño de la cabeza de un alfiler puede ser fatal en minutos y sus síntomas incluyen dolor de ojos, visión borrosa, problemas respiratorios, náuseas, vómitos y diarrea. Las convulsiones pueden derivar en un fallo respiratorio y la muerte.
Fue inventado en
Alemania en la década de
1930, pero nunca se llegó a utilizar en combate durante la
Segunda Guerra Mundial. En los
años 50, la
OTAN lo calificó como
un arma química convencional, por lo que muchas potencias lo desarrollaron.
La dictadura de
Augusto Pinochet fue una de las que produjo este tipo de
arma química para defenderse de una posible invasión de Perú, según la declaración judicial de un ex-miembro de los servicios secretos en 2016. El proyecto, llamado
Andrea, estaba a cargo de la
Dirección de Inteligencia Nacional de Chile (DINA), dirigida por el bioquímico
Eugenio Berríos.
El
gas Sarín fue utilizado, además, por el gobierno de
Irak en
1988 para matar a
miles de kurdos en
Halabja, y en
Japón en 1995 por la secta budista japonesa
Aum Shinrikyo (Verdad Suprema), cuyos integrantes abandonaron bolsas con el producto líquido
en el metro de Tokio. En el ataque murieron 12 personas.
Siria habría comenzado a producir este gas en fábricas de pesticidas en 1988, según un informe de los departamentos de Defensa y de Estado de
Estados Unidos.
Fue recién en
1993 que se firmó
la Convención sobre Armas Químicas de las Naciones Unidas (ONU) para prohibir la producción y almacenamiento de
armas químicas, incluido
el sarín, procediendo en los años siguentes a la destrucción total de las reservas de dichas armas.
En octubre de 2002, cerca de
cincuenta fundamentalistas chechenos tomaron en
Moscú el
Teatro Dubrovka. La acción armada terminó con la muerte de 130 personas, entre terroristas y rehenes. Las fuerzas rusas habían vertido un gas que se negaron a identificar en los sistemas de ventilación. Varias teorías aseguran que se trató del mismo compuesto.
En el año
2017, fue utilizado en la localidad
Jan Sheijun, en
Siria, asesinando a 100 personas e hiriendo a más de 400; según datos de
los "Cascos Blancos". El hecho derivó en el bombardeo de la zona de
Shayrat por
la Armada de los Estados Unidos bajo la orden de
Donald Trump.
Sus antídotos son
la atropina y
pralidoxima, que deben ser administrados inmediatamente. Además, las víctimas deben empolvarse en
talco o
harina para contrarrestar sus efectos.
Fuente: perfil.com/noticias/internacional/gas-sarin/2018
Información:
Gas sarín: uso y orígenes
Las sospechas sobre el uso de armas químicas en Siria comenzaron hace meses.
El pasado abril (2013), un reportaje de la televisión flamenca afinaba un poco más y hablaba ya de gas sarín. Para los facultativos de este hospital en Azaz, en el norte del país, no hay duda de que muchos de sus pacientes presentaban síntomas de envenenamiento por gas sarín.
"Les hemos administrado atropina como antídoto, señala uno de los médicos, y ha funcionado; hemos conseguido salvarles la vida."
La atropina es uno de los antídotos más eficaces a las intoxicaciones por organofosfatos, agentes neurotóxicos entre los que se encuentran gases como el sarín.
Desarrollado por los alemanes en los años 30, cuando intentaban crear nuevos pesticidas, el gas sarín es veinte veces más mortífero que el gas cianuro. Pese a su potencial destructivo, los nazis no lo llegaron a utilizar nunca por sus efectos contraproducentes en las propias tropas.
Sin embargo todo indica que Sadam Hussein sí lo hizo en 1988 en una de las páginas más trágicas de la guerra de Irak: la masacre de la población civil de la ciudad kurda de Halabja. Al menos 5 mil hombres, mujeres y niños murieron asfixiados.
Inodoro, incoloro, insípido, y volátil el sarín puede convertirse en vapor y propagarse al medio ambiente. 50 miligramos bastan para matar en cuestión de diez minutos por asfixia. Los síntomas que produce son dolor de cabeza intenso, tos, dificultades respiratorias, debilidad muscular, náuseas, parálisis, convulsiones, diarrea y paro cardíaco.
Durante la guerra fría, Estados Unidos y Rusia producen cantidades importantes. En 1991, la ONU prohibe su producción y uso, y lo clasifica entre las armas de destrucción masiva.
En 1993, 162 países firman la Convención sobre la prohibición de armas químicas. Dos de ellos, Israel y Myanmar, no lo ratificaron después, y seis naciones no llegan a firmarlo: Angola, Corea del Norte, Sudán Sur, Egipto, Somalia y Siria.
Hasta ahora, el ataque más espectacular con gas sarín se produjo en 1995 en el metro de Tokio a manos de la secta Verdad Suprema. Doce personas murieron y 5.500 resultaron heridas. El balance de víctimas mortales fue relativamente bajo debido a la mala calidad del producto utilizado.
Los países signatarios de la Convención del 93 se comprometieron a destruir sus reservas. Las grandes potencias como Estados Unidos y Rusia cumplieron lo establecido, pero se ignora cuántas toneladas de gas circulan o hay almacenadas.