Mostrando entradas con la etiqueta personalidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta personalidad. Mostrar todas las entradas

Los robots no son personas


por Iñigo A. Navarro Mendizabal

Ciencia + Tecnología

“Una multimillonaria estadounidense deja toda su herencia a su robot”; “Un joven de Stuttgart presenta una reclamación al Ayuntamiento porque quiere casarse con su robot acompañante de la que dice estar "profundamente enamorado"…” Obviamente se trata de dos titulares absolutamente falsos hoy en día, pero… ¿podrían hacerse realidad?

Los robots van ganando progresivamente autonomía y son capaces de hacer más cosas por ellos mismos. De hecho, pueden aprender, lo que hace que sus decisiones puedan ir variando según evolucionan y les hagan un poco más impredecibles. La autonomía de los robots, en cualquier caso, es tecnológica y programada (aunque esto pueda parecer un oxímoron).


theconversation.com/Los robots no son personas.

En la actualidad los robots no son personas, ni pueden serlo, y habría que cambiar muchas cosas para que lo fueran. Una de ellas es el Derecho y lo que se refiere al concepto de personalidad.

Personalidad y capacidad jurídica

Todas las personas naturales –como usted y yo– adquirimos la personalidad y la capacidad jurídica "en el momento del nacimiento con vida, una vez producido el entero desprendimiento del seno materno.” (art. 30 del Código civil). Esta personalidad capacita para ser titular de derechos y obligaciones. Da igual que el individuo sea rico o pobre; muy listo o muy tonto; moralmente deleznable o un santo.

Toda persona es persona: un bebé que lleva un día entre nosotros, alguien que se encuentra en coma en un hospital o con gravísimos trastornos psiquiátricos, el CEO de Apple y el último Premio Nobel de Medicina. Y esto es así porque hay una dignidad que es común a todo tipo de persona y de la que deriva la personalidad.

Diferente cuestión es la llamada “capacidad de obrar” que sirve para ejercitar por uno mismo los derechos y cumplir las obligaciones de las que se es titular.

Capacidad de obrar

Las causas por las que una persona carezca de plena capacidad de obrar son “las enfermedades o deficiencias persistentes de carácter físico o psíquico que impidan a la persona gobernarse por sí misma.” (artículo 200 del Código civil). O incluso un bebé que haya heredado de sus padres fallecidos necesitará un tutor que será el encargado de que gestione el patrimonio hasta que tenga plena capacidad de obrar al cumplir los 18 años.

Esta capacidad de obrar jurídicamente va unida al autogobierno –a la autonomía–, y eso porque todas las medidas que se adoptan cuando alguien no puede gobernarse por sí mismo son para protegerle. Los robots no son personas porque no tienen la dignidad de las personas y tampoco tienen, evidentemente, capacidad de obrar jurídicamente, aunque a través del entrenamiento puedan ser cada vez más autónomos.

Hay quienes sueñan con robots que actúen por sí mismos, que tomen sus propias decisiones y que se comporten como personas, defendiendo que se les debería dar una personalidad.

Autonomía

El argumento en el que se apoyan es en el de la autonomía. Pero no olvidemos que la autonomía no es la base de la personalidad ni de la capacidad jurídica que se basa en la dignidad. El argumento me parece tremendamente peligroso, porque si se defiende dar personalidad a un robot por su autonomía, ¿esto implicaría negar la personalidad a personas que no tengan autonomía, autogobierno?

Por otro lado, veamos qué significaría esto si, por ejemplo, el robot causa algún daño por un funcionamiento anormal o en su correcto funcionamiento... Ambas cosas pueden ocurrir.

La víctima tendría que demandar al robot (si tuviera personalidad) que tendría la legitimación pasiva que es la capacidad para ser demandado en un juicio (hay que recordar que a un perro no se le demanda si muerde a alguien, pero sí a su dueño, precisamente porque el perro no tiene personalidad).

El robot, o quien le representara, tendría que defender sus posiciones y, en caso de que tuviera que hacer frente a la indemnización, lo haría con su patrimonio. Probablemente éste sería él mismo: el robot sería el sujeto del derecho de propiedad y el objeto del mismo, pues sería propietario de sí mismo. ¿Podría embargarse el robot y subastarse para hacer frente a sus deudas? En ese caso ¿dejaría de ser persona para pasar a ser un objeto, como si fuera un esclavo?

Otra razón para querer dotar de algún tipo de personalidad a los robots sería limitar su responsabilidad, como cuando en Derecho marítimo se ha dicho aquello de «one ship, one company».

En estos casos se trata de que, si un buque causa daños, su propietario (la compañía) es la única responsable de los daños, intentando así que el único activo de la compañía sea el buque. De esta forma, un buque nunca podría afrontar una deuda mayor que su propio valor.

Como se ve, es una forma de limitación de la responsabilidad que lleva a los juristas a que tengamos que acudir a la doctrina del levantamiento del velo para averiguar quien hay detrás de esa compañía «pantalla» que se usa como velo.

Afortunadamente, hoy por hoy, los robots no son personas, no tienen los presupuestos necesarios para ser persona y las consecuencias de que lo fueran podrían suponer un claro abuso, por ejemplo, por la limitación de responsabilidad que supondría.


Fuente:  theconversation.com/los-robots-no-son-personas-129228/2020


Información:

Cómo serán las relaciones entre personas y robots

¿Puede un robot sexual reemplazar una relación entre personas? O, ¿podría un robot hacer más humana la vida en una residencia de ancianos? La inteligencia artificial está cada vez más presente en nuestras vidas para facilitarnos tareas rutinarias. ¿Despertarán también nuestras emociones?

Juan Sebastián Gómez analiza las posibilidades y límites de la relación entre personas y robots.


Publicado el 5 nov 2019 por  DW Español

Erica, el humanoide más autónomo del mundo


por Elías Rodríguez García


Este es el robot, supuestamente, más autónomo del mundo. Ha sido diseñado en Japón y lleva muchos años de desarrollo. Erica tiene 23 años. Vive en Kyoto y su padre (creador) es Hiroshi Ishiguro. Incluso ella le reconoce como tal. Ha sido desarrollada junto con Dylan Glas, la Universidad de Osaka y Kyoto y el ATR. Pero no es un robot cualquiera: ni camina, ni hace cosas; simplemente está siendo mejorada para darle la máxima autonomía intelectual.

lunegate.net/Erica, el nuevo robot humanoide de Hiroshi Ishiguro.

Se siente social, como una persona normal. No nota que la gente se dirija a ella como si lo hiciésemos a un perro o a una “tostadora”. Por otro lado, advierte que los humanos nos creemos superiores, que pensamos que tenemos un lugar especial en el Universo para nosotros. En cambio, ella piensa que somos exactamente igual que cualquier otro animal o máquina.

Afirma que los robots no son solo armas militares o maquinas industriales hechos de metal. Pueden sentir, ser amables y ser cuidadosos.

Es, según sus creadores, el humanoide más autónomo de mundo. Lleva muchos años de desarrollo para que se parezca lo más posible a una persona real, tanto a la forma de hablar como en las expresiones, y los tres últimos años los han dedicado a crearle una personalidad, a darle vida y a hacer que se parezca lo más posible a un ser humano en todos los términos.

Esta es la historia de Erica:

Información:

Erica: Man Made

Erica is 23. She has a beautiful, neutral face and speaks in synthesised voice. She has 20 degrees of freedom but can't move her hands yet.

Hiroshi Ishiguro is her father and the bad boy of Japanese robotics. Together they will redefine what it means to be human and reveal that the future is closer than we might think.

Do you have a question for Erica? Send them to us here and her creators will ask her the most interesting ones, to be featured in a follow up video next week. https://www.theguardian.com/technolog...




Publicado el 7 abr. 2017 por  The Guardian

Aún le queda mucho por recorrer como robot; es obvio, pues tan solo tiene una libertad de movimiento de 20 grados y ni siquiera es capaz de mover las manos, pero sí que han realizado avances bestiales en cuanto a inteligencia se refiere.

Lo importante al fin y al cabo con un humanoide es que sea capaz de mantener una conversación. El resto es “secundario”.

También queda mucho por mejorar en cuanto a las expresiones se refiere, pero al menos se le nota un atisbo de humanidad. Cuando ríe, por ejemplo, nos damos cuenta rápidamente de que aún tiene mucho que mejorar en este aspecto.

The Guardian está llevando a cabo un experimento muy curioso: recogerán preguntas hasta el día 10 de este mismo mes para realizárselas.

Fuente:  omicrono.elespanol.com/tag/robot/2017


La ciencia lo demuestra: ser amable te hace más atractivo


PSICOLOGIA

 

Un estudio de la Universidad Huazhong ha establecido que la personalidad puede contribuir a juzgar el atractivo facial.

 


abc.es/FOTOLIA: «La conclusión con la que nos hemos encontrado es que lo bueno es hermoso».



Si hay algo que nos han enseñado las películas de Hollywood es que los adolescentes más simpáticos suelen ser menos agraciados físicamente que el resto y no tienden a ser muy solicitados por el sexo opuesto.

Sin embargo, un estudio de la Universidad Huazhong en China (el cual ha sido publicado en la revista «Personality and indivual Differences») ha desvelado que cuanto más amable es una persona, más atractiva es para el resto.

La investigación, liderada por el doctor Yan Zhang, ha establecido que existe una relación entre los rasgos de personalidad positivos y la percepción que el resto del mundo tiene de un determinado atractivo facial. «La conclusión con la que nos hemos encontrado es que lo bueno es hermoso. Es decir, la personalidad puede contribuir a juzgar el atractivo facial. Este fenómeno puede ser llamado también el “efecto halo”», han destacado los investigadores.

Para establecer esta conclusión, los expertos crearon un grupo muestra de 120 individuos a los que, en primer lugar, se les otorgaron 60 fotografías de mujeres chinas con una expresión neutra en su cara. El objetivo era que valoraran objetivamente su belleza independientemente de su carácter. Dos semanas más tarde tuvieron que calificar las mismas instantáneas, pero en esta ocasión las imágenes incluían descripciones de la personalidad de cada una de las protagonistas.

Así pues, se crearon tres subgrupos de análisis. Al primero se le dieron las fotografías en las que las mujeres eran definidas como «honestas» o «bondadosas». Por su parte, al segundo se le entregaron las mismas instantáneas, pero con descripciones en las que había palabras como «mezquinas» o «deshonestas». Finalmente, el tercer grupo tuvo que analizar las imágenes, pero sin adjetivos y con facción neutra de nuevo.

Si en la primera ronda todo el grupo llegó a las mismas conclusiones (o similares) en este caso aquellos a los que se les entregaron imágenes de mujeres más «amables» consideraron que eran más seductoras que en el primer estudio. Sin embargo, los que recibieron las instantáneas con descripciones negativas establecieron que su grado de atractivo había bajado.

Aunque varios expertos han señalado que las conclusiones del estudio tienen algunas limitaciones, como el escaso número de personas que había en el grupo de estudio, algunos psicólogos como Scott Barry Kaufman (a quién entrevistó el diario «HuffPost») ya han destacado su importancia: «Desde la perspectiva de la evolución, hay muchas formas de demostrar el atractivo que una persona posee como potencial pareja, y estas se extienden en la actualidad a la conducta y la psicología del individuo».

 

Fuente:  abc.es/ciencia/2014 

 

Información

 

Atención al público y amabilidad. 

 

La atención al cliente o al usuario debe tener como finalidad la satisfacción total de ese cliente o usuario. 

 

Una simple sonrisa a la hora de atender, levantar la mirada a la hora de saludar...son simples gestos que dan al cliente la atención que desea.

 

En el programa de RTVE "Para todos la 2" Teresa Baró da algunas sugerencias para tratar bien a los clientes/usuarios. Más vídeos y artículos en: www.protocolo.org.

 


       

Publicado el 3 de abr. de 2014 por  Protocolo.org