La rotación de la Tierra sobre su propio eje es ahora menos estable debido a “una sobrecarga lateral” al aumentar el deshielo de los polos, afirmó la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio estadounidense (NASA, por sus siglas en inglés).
practicaespanol.com/Imagen de satélite del planeta Tierra/EFE/Fototeca/NASA.
Debido al recalentamiento global, causado en parte por la acción humana, la capa de hielo de Groenlandia se ha derretido en un peso equivalente a 7.500 gigatoneladas (gigatones) que han ido a parar al océano, afectando la estabilidad de la rotación de la Tierra y haciéndola “bambolearse”.
Según la investigación presentada por el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL, en inglés) de la NASA, el desplazamiento de esa masa es uno de los factores importantes que afectan la estabilidad de la rotación de la Tierra.
“Una masa que está a 45° con relación al Polo Norte -que es Groenlandia- o con relación al Polo Sur -como los glaciares de la Patagonia-, al desplazarse tendrá un impacto mayor en modificar el eje sobre el cual gira la Tierra que una masa que está justo al lado del polo.”, señaló en un comunicado Eric Ivins, investigador del JPL y coautor del estudio.
El desplazamiento de las masas dehielo es uno de los tres factores que los investigadores señalan como causantes del giro más inestable y el desplazamiento del eje de rotación terrestre. Otro tiene que ver con el “surgimiento” de las rocas en el área donde anteriormente existía una capa hielo y que ya no están bajo la presión de ese peso. Una tercera causa presentada por los expertos es la denominada “convección del manto”, causada por los movimientos de las rocas fundidas que se encuentran a muy altas temperaturas en las profundidades de la tierra.
Según el análisis, la capa que se encuentra entre el núcleo y la superficie (manto) puede sufrir variaciones con los movimientos de elevación o descenso de la roca incandescente, lo que genera también inestabilidad en su giro y modifica su eje.
Al analizar las mediciones realizadas durante el siglo XX, el JPL calculó que el eje de rotación de la Tierra se desplazó aproximadamente cuatro pulgadas (10 centímetros) por año, lo que a lo largo del siglo representó cerca de 10 metros.
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Información:
El hielo antártico se redujo en 2018 al segundo nivel más bajo registrado
Sídney (Australia).
El hielo marino que rodea la Antártida y que se descongela durante el verano austral se redujo en 2018 a 2,15 millones de kilómetros cuadrados, lo que supone el segundo nivel de extensión más bajo en los registros existentes.
· IMÁGENES DE LA ANTÁRTIDA FACILITADAS POR AUSTRALIAN ARTIC PROGRAM, SOLO APTAS PARA SU USO UNA ÚNICA VEZ.
Encontrar naves espaciales abandonadas y escombros en la órbita de la Tierra puede ser un desafío tecnológico, asegura la agencia espacial de Estados Unidos (EE.UU.-USA), NASA. Sin embargo, el reto es aún mayor cuando se trata de detectar estos objetos en la órbita de nuestro satélite, la Luna.
laprensa.peru.com/Rádar (Foto: NASA/JPL-Caltech) y Localización del satélite Chandrayaan-1 cuando fue detectado (Foto: NASA).
Si la NASA puede hallar planetas fuera de nuestro Sistema Solar, ¿por qué encontrar escombros en las órbitas de la Luna o la Tierra resulta tan desafiante? La agencia espacial estadounidense explica que los telescopios ópticos no pueden buscar pequeños objetos ocultos en el resplandor brillante de la Luna.
Sin embargo, una nueva aplicación tecnológica de un rádar interplanetario utilizado por los científicos del Jet Propulsion Laboratory de la NASA ha logrado localizar con éxito naves espaciales alrededor de la Luna, una activa y otra dormida. Esta nueva técnica podría ser utilizada para futuras misiones, pronostica la NASA.
“Encontrar el LRO fue relativamente sencillo, pues teníamos información precisa de la órbita dónde estaba. Encontrar el Chandrayaan-1 requirió trabajo detectivesco porque el último contacto fue en agosto de 2009.”, agregó.
A ello se suma que Chandrayaan-1 es muy pequeño: un cubo de aproximadamente 1,5 metros de cada lado. Aunque el rádar interplanetario ha sido capaz de observar asteroides pequeños a millones de millas de distancia de la Tierra, los investigadores no estaban tan seguros de que un objeto tan pequeño pudiera ser detectado en la Luna, incluso con los rádares más poderosos de nuestro mundo.
Chandrayaan fue el blanco perfecto para probar las capacidad de la citada técnica.
Datos claves de la Luna
La Luna es el único satélite natural de la Tierra.
Es el quinto satélite más grande del Sistema Solar. En cuanto a proporción respecto a su planeta, es el más grande.
La Luna es, a la fecha, el único cuerpo celeste en el que oficialmente el ser humano ha realizado un descenso tripulado.
Confirman la pérdida de la nave espacial Progress M-27M
La agencia espacial rusa Roscosmos ha confirmado que la nave espacial Progress M-27M, que afrontó problemas técnicos tras su lanzamiento desde el cosmódromo de Baikonur (Kazajistán) este martes, no podrá acoplarse a la Estación Espacial Internacional (EEI).
El director de Roscosmos, Ígor Komarov, ha añadido que se están estudiando opciones para inundar la nave. "La continuación del vuelo del carguero y su acoplamiento seguro con la EEI no son posibles. En estos momentos se están supervisando los sistemas a bordo del aparato y analizando las futuras opciones para inundar la nave.", reveló Komarov.
Según Roscosmos, se detectó que los sistemas de propulsión presentaban un mal aislamiento, lo que hizo imposible la continuación de la misión.
La colombiana Diana Trujillo es líder de la misión Curiosity en la NASA.
Desde su escuela primaria en Cali, la colombiana Diana Trujillo soñaba con trabajar en tareas aeroespaciales y después de hacer su ruta de aprendizaje a través de varias universidades hoy trabaja para la NASA como líder de misiones del robot Curiosity en Marte.
laprensacolombiana.com/Ingeniero espacial, NASA, Marte, Colombia, son palabras que en una oración van muy bien para describir a la caleña Diana Trujillo Pomerantz.
"Mi trabajo es verificar que toda la información que llega del robot a la tierra demuestra que no tenemos ningún problema y todas las secuencias que le mandamos y las actividadesque le pedimos se han ejecutado de la forma que esperamos", dijo a Efe Trujillo en la base de Laboratorio de Propulsión (JPL) de la NASA en Pasadena, California.
"Si en algún momento nos damos cuenta que esa información trae algunos problemas, entonces mi trabajo es empezar a llamar la gente que necesitamos para poder verificar cuales son los siguientes comandos que tenemos que hacer para poder poner el estado del robot en un estado normal", explicó.
Trujillo, de 32 años de edad, estudió en el colegio caleño "Los Cañaverales" en donde un profesor de química la motivó a trabajar por sus sueños aeroespaciales después de observar que finalizaba con excelencia y en tiempo récord los exámenes con ecuaciones numéricas.
Con una visa de estudiante la colombiana estudió inglés y Ciencia Espacial en el colegio comunitario de Miami-Dade, luego en la Universidad de la Florida hasta graduarse en ingeniería aeroespacial de la Universidad de Maryland en 2007.
"Por haber realizado una pasantía en la academia de la Agencia Aeroespacial (NASA), conocí un amigo que comenzó a trabajar en el Curiosity y me invitó a llenar la solicitud de empleo en el JPL; luego me contrataron en noviembre de 2008", rememoró.
starmedia.com/Diana Trujillo, la líder de la misión Curiosity.
La ingeniera ya contaba con experiencia de trabajo previo en el centro de vuelos espaciales Goddard para el programa Constellation para crear una nueva generación de naves espaciales para ir a la luna y Marte.
En cuanto a sus aportes específicos al Curiosity en el Laboratorio de Ciencias de Marte (MSL), Trujillo contó que el vehículo autómata posee una Herramienta de Remoción de Polvo (DRT), que es una especie de brocha que "limpia el piso antes de poder poner una cámara para poder ver bien".
"Uno de los aportes míos fue que en el día 151 en Marte fue la primera vez que usamos esta pieza y ese fue el fruto de mi trabajo", reveló acerca del instrumento que remueve el polvo sobre rocas para perforar y estudiar sus componentes químicos.
En su laboratorio en JPL trabajó más de 6 meses para "hacer funcionar bien el DRT" antes de lanzar el "Curiosity" al espacio el 26 de noviembre de 2011 hasta posarse en Marte el 6 de agosto de 2012.
Trujillo explicó además que otra de sus responsabilidades es programar a diario las rutas del robot, a lo largo de 12 horas, en Marte.
"Los planificadores del rover elegirán la dirección en que vamos a conducir con base a la información de ciencias ingresada", dijo la vicejefa del departamento de ingeniería y operaciones de JPL.
"Mi trabajo (consiste en) evaluar si la ruta que elegimos es segura o no para el rover y en algunas ocasiones hemos tenido discusiones acerca de que una ruta no sería la más segura por la que debemos ir", reveló.
neutronico.com/El rover Curiosity de NASA que aterrizó en Marte.
La experta en ingeniería aeroespacial indicó que a pesar de que entre un grupo de 45 profesionales que trabajan en el "Curiosity" sólo hay 3 hispanos sabe que hay muchas oportunidades laborales en JPL-NASA para las cuales los latinos deberían de llenar la solicitud de empleo.
"Lo único que necesitamos es sacar buenas notas en la escuela, estudiar en la universidad y si seguimos luchando por nuestros sueños de trabajar en programas aeroespaciales no hay nadie que nos pueda detener", aseveró Trujillo.
La líder de misiones del "Curiosity", casada y con 6 meses de embarazo, contó que las influencias científicas en su hogar provienen de su padre quien en su labor de contador trabaja con números, pero también de su progenitora, que se dedica a las labores de la casa, y fue quien le enseñó a preguntar el porqué de todo.
"En este instante preparo colegas para certificarlos en el trabajo que estoy haciendo, porque eventualmente quiero llenar la solicitud de entrenamiento para ser astronauta", concluyó.
“Vamos a llevar al hombre a Marte”: Ingeniera de la NASA Diana Trujillo
La colombiana Diana Trujillo es la líder de la misión Mars Curiosity de la NASA, responsable de explorar Marte.
VIDEO SPECIFIC DESCRIPTION [Provided by Univision with Key Words for Search Opp] SHOW SPECIFIC DESPCRIPTION Al Punto: principal programa de política y opinión conducido por el periodista Jorge Ramos quien sin rodeos va al punto de las noticias de política y actualidad.
La odisea espacial de la misión 'Voyager': La nave 'Voyager 1' es el primer objeto creado por el hombre que ha salido del Sistema Solar. Su débil señal es recogida por la Red del Espacio Profundo, un sistema mundial de antenas. Esta red de antenas acaba de celebrar el 50º aniversario de su puesta en marcha.
Recreación artística de la sonda Voyager 1.
NASA
Los trabajadores de la NASA la llaman «el centro del Universo». Se trata de la sala de control del Jet Propulsion Laboratory (JPL)
en Pasadena (California, EEUU), el lugar desde el que se controlan de
forma permanente las naves espaciales que surcan nuestro Sistema Solar
y, desde el verano de 2012, incluso el espacio interestelar que hay
fuera de él. La sonda robótica Voyager 1 (viajero en inglés) fue lanzada
en 1977 y es el primer objeto creado por el hombre que ha salido del Sistema Solar.
Haciendo honor a su nombre, lo consiguió tras completar un
extraordinario periplo durante el cual visitó la Luna, Júpiter y
Saturno. En 1989, puso rumbo hacia el espacio interestelar. Más de 19.019 millones de kilómetros recorridos...Y sumando. Porque su misión, que inicialmente iba a durar un lustro, cumplirá 37 años el 5 de septiembre. «En principio nuestro plan es que la nave siga volando hasta 2025. Es posible que podamos ampliar su misión otros diez años más, hasta 2035,
aunque esto todavía es incierto», explica Joseph Lazio, director
científico de la Red del Espacio Profundo de la NASA (Deep Space
Network, DSN), durante una entrevista con EL MUNDO en Madrid.
La DSN, operada desde la sala de control del JPL, del Instituto de
Tecnología de California, es una red internacional de antenas gigantes
de radio construidas para que los científicos e ingenieros puedan comunicarse con las naves que exploran el espacio profundo.
A través de ellas, envían comandos a las sondas y se transmiten las
fotografías y la información que recaban sus instrumentos. «Todos los
datos que recibimos de las sondas espaciales nos llegan a través de esta
red», señala.
El complejo de antenas de Madrid
Una de las razones de la visita de Joseph Lazio a nuestro país es,
precisamente, conmemorar el 50 aniversario de este sistema científico de
comunicaciones, el mayor del mundo, que tiene en Robledo de Chavela
(Madrid) uno de sus tres complejos. Los otros están en Goldstone (EEUU) y
en Canberra (Australia). Su ubicación geográfica no se ha elegido al
azar. Las estaciones están separadas unos 120º en longitud con el
objetivo de que todas las naves puedan mantener contacto en cualquier momento con algún centro, con independencia de la rotación de la Tierra.
Por ejemplo, la estación madrileña, que hasta 1984 estuvo en
Fresnedillas de la Oliva, fue la que recibió en 1969 las primeras
palabras de Neil Armstrong desde la Luna.
En cuanto tiene ocasión, Lazio enciende su portátil para mostrar la
página web de la DSN donde cualquier internauta puede ver qué nave está
siendo rastreada en ese momento desde cada una de las tres estaciones.
Durante la entrevista, el complejo de Robledo está comunicándose con dos
naves. Una de ellas es Voyager 1. «Mientras estamos aquí hablando, la antena de Madrid está siguiendo
el rastro de una nave espacial que está fuera de nuestro Sistema Solar, la que más lejos ha llegado de las que hemos lanzado»,
destaca Lazio, doctor por la Universidad de Cornell. «La señal que
recibimos de ella es muy débil debido a la enorme distancia a la que se
encuentra y a su energía limitada», señala. Además, la mayor parte de
sus instrumentos no funcionan o están desconectados para ahorrar
energía.
Para poder realizar estas llamadas a muy larga distancia, además de
disponer de antenas de hasta 70 metros de diámetro, partes de los
componentes electrónicos terrestres se mantienen a muy bajas temperaturas para aumentar su sensibilidad.
Joseph Lazio, director de la Red del Espacio Profundo de la NASA, en el Planetario de Madrid.SERGIO ENRÍQUEZ-NISTAL.
En los tres complejos de la red DSN hay entre cuatro y seis antenas
de tres tamaños (26, 34 y 70 metros de diámetro), que también se usan
para realizar observaciones de radioastronomía y radar que están
ayudando a los investigadores a comprender mejor el Sistema Solar.
Voyager 1 no está sola en su misión. Tiene una sonda gemela, Voyager
2, que fue lanzada también durante el verano de 1977 (unos días antes,
el 20 de agosto) y que podría salir también del Sistema Solar. Aunque
menos mediática, su trayectoria no es menos impresionante:
no sólo visitó Júpiter y Saturno, como su hermana, sino que una vez que
la misión estaba en marcha y, viendo que los objetivos iniciales
estaban cumplidos, los científicos de la NASA no pudieron resistir la
tentación de ampliar su misión. Así, en 1986, Voyager 2 se convirtió en
la primera sonda que visitaba Urano. Tres años después, volvía a
registrar una nueva hazaña al acercarse por primera vez a Neptuno.
El lanzamiento de las naves, que se alimentan de baterías nucleares
(llevan plutonio-238), se produjo en los 70 para aprovechar una alineación favorable de Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno que sólo se produce cada 175 años aproximadamente.
Gracias a esa configuración y a las rutas establecidas para aprovechar
las fuerzas gravitatorias, que ayudan a las naves a impulsarse y les
permite ir de un planeta a otro sin necesidad de llevar a bordo sistemas
de propulsión muy potentes, el viaje a Neptuno, por ejemplo, se redujo
de 30 a 12 años.
Aunque Voyager 1 supuestamente salió del Sistema Solar en agosto de
2012, la NASA tardó un año en confirmar este logro histórico: «Hemos
sido prudentes porque estábamos ante uno de los hitos más importantes en la Historia de la exploración»,
declaraba en septiembre de 2013 Ed Stone, el jefe científico de la
misión. Básicamente, necesitaban tener más datos sobre el plasma (gas
ionizado) que había en el entorno, pues ese es el marcador más
importante del que disponían para determinar si Voyager 1 seguía dentro
de la enorme burbuja solar denominada Heliosfera (que se encuentra bajo
la influencia del viento solar y alberga a los planetas del Sistema
Solar), o se encontraba ya en el medio interestelar, rodeado de material
expulsado por estrellas gigantes hace millones de años.
Los límites del Sistema Solar
Y es que, una de las cuestiones más interesantes que ha planteado esta misión ha sido establecer esos límites: ¿Dónde acaba el Sistema Solar?
El límite de esa burbuja (o Heliosfera) se denomina Heliopausa y,
teóricamente, marca la frontera entre nuestro sistema planetario y el
espacio interestelar. O dicho de otra forma, el límite de la influencia
del Sol. Voyager 1 salió de la Heliopausa en agosto de 2012 y siguió su
viaje por nuestra galaxia, la Vía Láctea. Su gemela entró en ese espacio
fronterizo en 2007.
montagepages.fuselabs.com
El contador de kilómetros de ambas naves se actualiza al segundo en
la web de la NASA, mientras las sondas continúan su viaje hacia el
infinito. Pero para los científicos lo más importante de esta misión no es el destino, sino el viaje en sí mismo.
Porque más allá del récord de distancia recorrida, lo que importa es el
récord de descubrimientos realizados. Y probablemente, dice la NASA,
Voyager ha sido la misión que más resultados científicos ha logrado. La
propia agencia espacial afirma que es difícil resumirlos.
Una de las mayores sorpresas fue el descubrimiento de vulcanismo
activo en Io, una luna de Júpiter. Fue la primera vez que un volcán
activo es observado en otro cuerpo de nuestro Sistema Solar. Ha sido
también la primera misión que ha llegado a Urano y a Neptuno, y la
segunda en visitar Júpiter y Saturno. En total, las sondas han descubierto un total de 23 lunas de planetas del Sistema Solar que hasta ahora eran desconocidas.
Además, han obtenido los primeros perfiles detallados de las atmósferas
de Saturno, Urano y Neptuno y los datos recabados por ellas han
permitido entender mejor las características de la atmósfera de Júpiter.
También realizaron mediciones sobre sus magnetosferas (la región
alrededor de un planeta en la que el campo magnético forma una especie
de escudo protector contra las partículas de alta energía procedentes
del Sol). Las naves gemelas permitieron, asimismo, observar en detalle
los anillos de Saturno, descubrir los anillos de Júpiter y ofrecer
imágenes detalladas de los de Urano y Neptuno.
Aprovechando el viaje, y por si durante su periplo se encontraran
con algún extraterrestre, las naves llevan a bordo sendos discos,
bautizados como The Golden Record. Contienen 115 imágenes y una selección de sonidos de la naturaleza y música de distintas épocas y estilos que pretenden ofrecer una muestra de la diversidad de vida y cultura de la Tierra. Fueron
elegidas por un comité creado por la NASA y liderado por el mítico
cosmólogo y divulgador Carl Sagan, investigador de la Universidad de
Cornell. También incluyeron saludos grabados en 55 idiomas y un mensaje
del presidente Jimmy Carter, que gobernaba EEUU cuando se lanzó la
misión.
El objetivo es mostrar cómo es la Tierra y su historia a otra
civilización extraterrestre inteligente que pudiera encontrar en el
futuro estos discos de gramófono, que están convenientemente protegidos
por una carcasa metálica a prueba de las duras condiciones que hay en el
espacio profundo. La idea generalizada es que hay muy pocas
posibilidades de que estos discos, que Sagan comparaba con «una botella dentro del océano cósmico», lleguen a manos de extraterrestres. Pero por si acaso, se incluyen instrucciones.
Vida en otros planetas
Entre los más optimistas figuran los científicos del SETI,
el Instituto para la Búsqueda de Vida Inteligente Extraterrestre, que
desde la Tierra intentan localizar señales alienígenas utilizando
grandes antenas. Sobre la posibilidad de que los científicos del SETI
puedan llegar a contactar con alguna de estas civilizaciones, Lazio, que
tiene una amplia experiencia como investigador en algunos de los
mayores radiotelescopios terrestres, señala: «No sabemos si hay vida ahí fuera, pero sabemos cómo enviar señales de radio de gran potencia.
Las usamos, por ejemplo, para rastrear aviones, y podemos enviar
señales fuera de nuestro planeta. Y, si hay vida ahí fuera y están
haciendo lo mismo...¿Es posible encontrar señales de vida
extraterrestre? Creo que sí. Pero si no buscamos seguro que no
encontramos, así que considero que debemos buscar».
tarotamigo.com
De lo que ya no hay duda es de la gran variedad de mundos que hay
fuera del Sistema Solar. Gracias a los telescopios espaciales y
terrestres y usando técnicas de detección indirectas, en pocos años han
sido localizados más de un millar de exoplanetas o planetas extrasolares de distintos tamaños orbitando estrellas muy diversas.
«Durante milenios, la gente no sabía que había otros planetas. Cuando
yo era pequeño, no se sabía que había planetas fuera de nuestro Sistema
Solar. Ahora estamos descubriendo miles de ellos. Es increíble»,
reflexiona. «¿Pueden albergar vida? Desde un punto de vista científico, no lo
sabemos. El nuestro es, de momento, el único en el que la hay. Pero algunos están en la zona habitable de su estrella [a
una distancia que teóricamente les permitiría tener agua líquida] ¿Es
posible que la alberguen? Sí. Y es extremadamente emocionante
plantearnos esta cuestión. Claramente va a ser uno de los focos de
investigación en todo el mundo».
Pero incluso los planetas extrasolares que orbitan las estrellas más
cercanas a nosotros se encuentran a enormes distancias de la Tierra.
Sobre la viabilidad de enviar en el futuro una nave no tripulada capaz
de explorar uno de estos sistemas, Lazio considera que «probablemente es
posible. Sin embargo, incluso aunque lo fuera, sería muy caro, así que habría que valorar si merece la pena.
En 15 o 20 años, cuando sepamos más sobre estos planetas que orbitan
estrellas como el Sol, y con los avances tecnológicos, quizás merezca la
pena».
Fuente: elmundo.es/ciencia/2014
Información:
El Voyager 1 sale del sistema solar
Nunca
algo hecho por el hombre había llegado tan lejos. El Voyager 1 ha
salido del sistema solar. Científicos de la NASA, tras analizar los
datos recibidos de la sonda espacial, han podido constatar que abandonó
la conocida como burbuja solar en torno al 25 de agosto de 2012, aunque
hasta la fecha no habían podido corroborarlo.
"Hemos llegado al
espacio interestelar, es algo que todos esperábamos que ocurriese cuando
empezamos hace 40 años aunque ninguno de nosotros sabía lo grande que
esta burbuja era y ninguno sabía que algo pudiese durar tanto como lo
han hecho las sondas Voyager", explicaba entusiasmado Ed Stone,
ciéntifico del proyecto Voyager. Gary Stark, otro de los científicos
participantes, remarcaba la importancia de lo ocurrido: "Hemos salido
del material creado por el sol y estamos totalmente en un entorno
alienígena. El material en el que el Voyager se encuentra no fue creado
por el sol, sino por otras estrellas vecinas, restos de supernovas y
demás".