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La bomba de murciélagos


por Quo

La increíble pero real historia de los Murciélago-Bomba. Una de las más delirantes ideas que estuvieron a punto de ponerse en práctica durante la II Guerra Mundial.

Atacar Japón con un ejército de murciélagos equipados con bombas. Parece una idea disparatada, pero estuvo a punto de ponerse en práctica durante la II Guerra Mundial. Esta idea fue concebida por un dentista estadounidense llamado Lytle S. Adams, tras el ataque a Pearl Harbor, quien envió un proyecto detallado con su plan a la Casa Blanca. El presidente Roosevelt le dio el visto bueno y se asignó un presupuesto de dos millones de dólares para esta peculiar estrategia.

quo.es/Fotografía de la época: uno de los murciélagos-bomba preparados por EE.UU. para atacar Japón, durante la II Guerra Mundial.

Pero, ¿por qué usar murciélagos y no otros animales? Básicamente, porque estos podían orientarse en la oscuridad y transportar un peso muy superior al de su propio cuerpo. Lo curioso es que las primeras pruebas dieron resultado, y los murciélagos se revelaron eficaces bombardeando una falsa ciudad japonesa construida en el desierto de Nevada.

quhist.com/Bomba incendiaria transportada por los murciélagos bélicos.

Finalmente, esta estrategia se abandonó porque el Departamento de Defensa de EE.UU. prefirió centrar sus esfuerzos y recursos en desarrollar el Proyecto Manhattan y fabricar contra-reloj una bomba atómica.

Fuente:  quo.es/ser-humano/murcielagos-bomba/2015


Información:

Armas raras de la II guerra mundial parte 3/10

Entre los años 1939 y 1945 el mundo quedó atrapado en una pesadilla de  ferocidad sin precedentes. Cuando el humo se disipó por fin, surgieron historias de un conjunto extraordinario de nuevas armas soñadas por las mentes más ingeniosas de ambos mandos: armas raras.


Publicado el 20 mar. 2008 por  pisotob


Información:

Murciélagos | Documentales de Animales Express

Los murciélagos son seres adaptados a una oscuridad perpetua.

La extraordinaria habilidad de los quirópteros para orientarse, gracias a la ecolocación, les permite moverse a increíble velocidad; en la más absoluta oscuridad, sorteando obstáculos e incluso detectando y dando caza a insectos en pleno vuelo. 

Muchos murciélagos se reúnen durante su temporada de cría en grandes grupos, formados a veces por diferentes especies. Éstas aglomeraciones masivas de murciélagos en el techo de las cuevas son auténticas guarderías comunales.

Tal densidad ayuda a mantener el calor corporal, aunque favorece la propagación de parásitos externos. Una ingente cantidad de pulgas y ácaros se alimentan de la sangre de quienes a su vez se alimentan de insectos mayores. 

El murciélago, juega un importante papel en el control poblacional de insectos. Al anochecer, los adultos se alternan las tareas: mientras algunos se quedan a cuidar la guardería, la mayoría se dispersará por toda la ribera, en busca de mosquitos, polillas y coleópteros. 


Publicado el 6 jun. 2015 por  Planet Doc

El “chupacabras” volvió a atacar y quedó registrado en una foto que aterró a todos


por La Red Social

Un vecino del lugar donde hizo últimamente su aparición logró fotografiar a la criatura, que estaría asesinando al ganado. Cada cierto tiempo tenemos noticias de un nueva aparición del ya famoso “chupacabras”.

Muchos aseguran que no es más que un mito; otros dicen que son animales comunes -como perros asilvestrados-, a los que se les atribuyen en manada características terroríficas, pero hay quienes creen firmemente en su existencia.

lared.cl/Fotos: Shutterstock/José Gonçalvez.

Una de las últimas apariciones de la citada criatura habría sido testimoniada en Córdoba, Argentina; lugar donde varios vecinos aseguran que su ganado está siendo víctima de los referidos ataques. A mediados del pasado año 2017, un hombre de la localidad de Charbonier, dijo que logró sacarle una foto al temido “chupacabras”.

-“Es como un murciélago muy grande, como del tamaño de un águila o más, de alas o espinas cortas, y ataca caballos, vacas, cabras, gallinas y otros animales domésticos; en el cuello o debajo de la cola, sacándoles toda la sangre.”, informó José Gonçalvez.

es.wikipedia.org/Representación gráfica generalizada de un posible Chupacabras, de acuerdo con los testimonios recogidos por diversos investigadores sudamericanos durante muchos años.

Esta es una situación que preocupa a todos los productores de esa zona de Córdoba. Sin embargo, especialistas del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SNSCA), aseguraron que lo que está ocurriendo con el ganado no tiene nada que ver con el histórico “chupacabra”; y, en cambio, manifiestan que todo es culpa de una epidemia de rabia paresiante, transmitida por murciélagos, según difundió recientemente el medio público TKM.

La rabia paresiante es una enfermedad causada por ciertos virus que transmiten los murciélagos que se alimentan del ganado.

Fuente:  lared.cl/la-red-social/chupacabras/foto/2017

Información:

Aparece "El Chupacabras" en CORDOBA, ARGENTINA.
Un hombre logró capturar al ser con su cámara fotográfica.



Publicado el 19 may. 2017 por  Dark Mystic Lyrics

De unos hombres que había en el pajar


por Rafael Sánchez Ferlosio

Relato

Cuando despertó Alfanhuí era ya noche. Todavía no había subido la Luna al tragaluz y todo estaba muy oscuro. Alfanhuí miró a su alrededor y vio en el suelo, junto a la pared, una rendijita de luz tenue y dorada. Era la puerta del pajar, que no había visto antes. Venía de allí un levísimo bisbiseo. Alfanhuí se levantó calladamente de la silla y abrió la puertecita. 


valledeelda.com/Contando monedas de oro españolas.


El pajar era una troje alargada, llena de paja que llegaba hasta el techo y apenas dejaba un pasillo estrecho entre medias de los dos montones. Al fondo se veía, en el ángulo de las dos vertientes del tejado, un ventanuco, por el que entraban y salían murciélagos.

Pero la luz estaba en el suelo. Venía de un farolito de cuatro cristales que brillaba, muy dorado, contra la paja. Había dos hombres junto al farol, sentados en el suelo, inclinados sobre un pañuelo blanco, como si jugaran a las cartas.

Alfanhuí se quedó un rato junto a la puerta viendo todo aquello. Los hombres hablaban por lo bajo y parecía que estaban contando dinero. Alfanhuí avanzó por el pasillo y se paró junto a ellos. Eran dos hombres muy oscuros y sin afeitar. El uno tenía una boina raída y el otro un sombrero negro con la copa de fieltro blando, cónica y puntiaguda. Tenían sobre el pañuelo unas monedas de oro y otras en sus manos y otras sacaban de los bolsillos. Iban echando las monedas sobre el pañuelo y uno de ellos decía los números: «Ciento veintitrés, ciento veinticuatro...»

Cuando Alfanhuí llegó a ellos, el del sombrero le dijo casi sin levantar la cabeza:
—Vete de aquí; tú no nos tienes que ver.

Y siguió contando.

Alfanhuí dijo: —¿Quiénes sois vosotros?
—Vete de aquí; no nos tienes que ver.
—Soy amigo.
—Si eres amigo, vete; nadie debe vernos porque somos ladrones.
—También soy amigo de los ladrones.
—Ni siquiera los amigos deben ver a los ladrones cuando están en su guarida.
—Contadme lo que hacéis; no se lo diré a nadie.
—Somos ladrones de trigo; contamos monedas de oro; siempre estamos contando; hace muchos años que no robamos; hace muchos años que no salimos de aquí; ésta es nuestra guarida.
—Si sois ladrones de trigo, ¿por qué contáis monedas de oro?
—El trigo se cambia por el oro y el oro por el trigo.
—¿Y por qué estáis aquí?
—Nos gusta mucho este sitio porque hay paja, y la paja también es como el oro y el trigo; de día paramos de contar, y dormimos en ella.
—¿Por qué ya no robáis más?
—Ya tenemos bastante; robamos esto cuando éramos jóvenes y ya no queremos más y lo contamos todas las noches.
—¿Cómo os llamáis?
—Yo me llamo «El Bato» y soy el capitán; este se llama «Faulo» y es mudo, pero oye desde lejos y ve por la noche, como las lechuzas. Además sabe doblar los silbidos y les hace dar la vuelta a las esquinas para que se oigan desde la otra calle.
—¿Y cuántas monedas tenéis?
—Son impares, y la que sobra es mía porque soy el capitán. «Faulo» me tiene envidia por eso, pero me obedece.

«El Bato» hizo un sitio para Alfanhuí en la capa negra sobre la cual estaba sentado y dijo:
—Siéntate aquí.

Alfanhuí se sentó y miró a «Faulo». Tenía los ojos vivos y pequeñitos que parecía que silbaba con ellos. Los movía traviesamente de una parte a otra. El capitán tenía una expresión grave y la cara larga y chupada. Tenía la mirada furtiva y volvía de vez en cuando los ojos al soslayo, como atento a alguna cosa invisible.

Un murciélago chocó contra una viga y cayó sobre el pañuelo. «Faulo», con un movimiento rapidísimo, pasó la mano por debajo del murciélago y se guardó una moneda de oro. «El Bato» le dijo:
«Faulo», devuélveme la moneda.
Este la sacó del bolsillo y se la dio.

«El Bato» se volvió hacia Alfanhuí:
—Todas las noches me la roba, pero yo siempre me doy cuenta. Luego me la devuelve y se ríe.

Los dos ladrones siguieron contando las monedas durante un largo rato silencioso, en el que tan sólo se oían los números en voz baja y el revoloteo de los murciélagos, que bajaban a veces hasta el farol.

recreoviral.com/Ratoncillo feliz comiendo trigo.

Luego vino la hora de los ratones. Alfanhuí vio un ratoncito que se acercaba hasta la luz y se quedaba parado mirando a «El Bato» y a «Faulo», y extrañando su presencia.

Luego fueron viniendo más, uno a uno, y llegaban hasta cerca de ellos y se quedaban parados, detrás del primero, que era como el rey porque ninguno se ponía a su altura.

«El Bato» dijo:
—Están recelosos porque has venido tú.

Alfanhuí se apartó y los ratones se acercaron un poco más, hasta los mismos pies de «El Bato». Luego el rey se le subió a una de las rodillas y el capitán sacó unos granos de trigo de los dobleces de su pantalón y se los dio a comer en su mano. Cuando el rey hubo terminado, «El Bato» echó más granos de trigo por el suelo para los otros ratones, que se pusieron a roer muy tranquilamente.

«Faulo» hacía otro tanto con otro grupito de ratones que había ido hacia él. Habría unos treinta en total. Cuando terminaron de comer se desparramaron por el pajar y volvieron a sus agujeros. Los dos ladrones reemprendieron su cuenta y Alfanhuí los miraba silencioso. Por fin, se levantó y les dijo:
—Amigos, yo me voy ya.

«El Bato» lo miró de arriba a abajo y sonrió:
—¿Eres amigo de los ladrones? También los ladrones son amigos tuyos. ¿Cómo te llamas?
Alfanhuí.
—Adiós, Alfanhuí.
—Adiós.

Alfanhuí volvió la espalda y anduvo hacia la puertecita. Cuando iba a abrir, oyó que «El Bato» le llamaba de nuevo:
—Espera. Vuelve aquí.

Alfanhuí volvió hacia ellos y el capitán le tendió una moneda de oro:
—Toma; así serán pares.

Alfanhuí cogió la moneda y dio las gracias. Luego se marchó hacia la puerta y salió del pajar. Entraba la Luna por el tragaluz y brillaba en la silla de cerezo, en las cerezas y en sus hojitas.

Alfanhuí bajó por la escalera de caracol y buscó a su maestro para cenar. La campana dio las diez de la noche.

Fuente: Editorial Destino. INDUSTRIAS Y ANDANZAS DE ALFANHUI. Primera Parte. Capº. IX. Burgos, España. 1951.


Información:

Ana Sánchez - Sánchez Ferlosio -La2N (24nov09)

24-25/11/09
http://www.rtve.es/noticias/la2-notic... RTVE ©




Subido el 3 dic. 2009 por  bosonloquito

Miles de murciélagos mueren por el calor extremo en Australia


por América Valenzuela


Como frutos amargos han aparecido caídos a los pies de los árboles. Algunos aún cuelgan inertes de las ramas. Miles de murciélagos han muerto este fin de semana por el calor extremo que azota Australia.

univision.com/El murciélago gigante australiano o zorro volador forma parte de un suborden de murciélagos que llegan a medir un metro de envergadura en las alas. Las temperaturas sostenidas de más de 45 grados en zonas como Singleton están matando de calor a estos mamíferos.

Eran zorritos voladores, una especie frugívora que habita el este del continente austral. Tienen buena vista y están activos durante el día. Están en peligro de extinción por la destrucción de su hábitat, la falta de alimento, los disparos de humanos, la aparición de nuevas enfermedades y eventos de muerte masiva por calor, como este.

Desde 1994 han muerto por shock de calor 100.000 zorritos. En la ola de calor de enero de 2014 murieron más de 45.000.

coctel-de-ciencias.blogs.quo.es/Miles de murciélagos muertos por la ola de calor que azota Australia (Foto: Richmond Valley Council).

Los 46 grados de temperatura fulminaron a los animales. Los cadáveres han aparecido en parques y calles de, por el momento, siete poblaciones del norte de Nueva Gales del Sur.

Las asociaciones de rescate animal han recogido las crías que han quedado huérfanas y las están cuidando. Desaconsejan a los no expertos recoger los animales porque pueden transmitir la rabia con sus mordiscos o arañazos.

Por encima de los 42 grados los murciélagos y en general todos los mamíferos nos morimos de calor. Si nuestros órganos internos alcanzan esa temperatura los daños son irreversibles. Las proteínas de nuestro cuerpo empiezan a desnaturalizarse; es decir, pierden su estructura, y no la pueden volver a recuperar.

Fuente:  coctel-de-ciencias.blogs.quo.es/Animaladas/Clima/2017


Información:

Mueren Murciélagos Gigantes por ola de calor

En Australia las altas temperaturas, que llegan hasta los 45 grados centígrados, han dejado cientos de Murciélagos Gigantes muertos en los árboles y suelo de algunas poblaciones.

Kevin MacLeod.



Publicado el 17 feb. 2017 por  Organización Editorial Mexicana